
Celaya, Gto.- Decenas de sueños cumplidos y miles de sonrisas de muchas pequeñas y pequeños grandes guerreros con cáncer que se han olvidado al menos por un día de los agresivos tratamientos y pasillos de hospital, son parte de los resultados que a lo largo de 10 años de trabajo ha rendido la asociación celayense Viviendo Mi Gran Sueño.
Pero todo ello no sería posible sin miles de horas de trabajo, sin el compromiso, el amor y hasta los recursos que las voluntarias y voluntarios, encabezados por la doctora Francisca Rentería, han destinado con el único objetivo de ver felices a estos pequeños y sus familias.



Es así que Viviendo Mi Gran Sueño celebró una década de vida y lo hizo con un gran festejo donde estuvieron acompañados por benefactores y aliados que se han sumado a esta causa, además de algunas de las pequeñas y pequeños que ahora son sobrevivientes de cáncer y que pueden dar testimonio de la esperanza y la fortaleza que sintieron aquella experiencia que les tocó vivir cuando cumplieron su sueño, algunos de ellos con un viaje a la playa para conocer el mar y otros con una gran fiesta con muchos regalos y sus personajes favoritos.
En un emotivo mensaje, la doctora Francisca, Francis como la conocen amigos y personas que la estiman, dio gracias a las empresas, negocios y personas que han creído en este proyecto y se han unido para cumplir los sueños de las niñas, niños y adolescentes, además de las voluntarias que sin esperar nada a cambio entregan su tiempo y sus recursos para que cada sueño se cumpla con las mejores expectativas para los pequeños guerreros.







Música y baile, deliciosa comida, momentos emotivos y el tradicional pastel, no podían faltar en esta celebración que reunió a la gran familia de Viviendo mi Gran Sueño, en un momento inolvidable que los llena de ilusión, esperanza y ánimo para seguir cumpliendo sueños por muchos y muchos años más.